Flores de Bach: ¿para qué se usan?

Las Flores de Bach son una terapia natural. No se trate de algo místico o mágico, sino de un remedio 100 por ciento artesanal, que entiende al ser humano como un "todo", en el que se relacionan los sentimientos y emociones con los síntomas o enfermedades físicas. En otras palabras, relaciona la manera en la que se siente la persona con la enfermedad que padece. Son preparados que provienen de 38 flores distintas, cada una con propiedades curativas para diversos problemas emocionales que se corresponden con rasgos de la personalidad. Beneficios según cada flor: 

  • Agrimony - Tortura mental detrás de una cara alegre.

  • Aspen - Para el miedo o la ansiedad de origen desconocido.

  • Beech - Intolerancia.

  • Centaury - personas serviciales que no saben decir 'no'.

  • Cerato - Personas que buscan siempre la opinión de los demás.

  • Cherry Plum - Miedo a perder el control, histeria.

  • Chestnut Bud - incapacidad de aprender de los errores.

  • Chicory - Amor egoísta y posesivo.

  • Clematis - Soñando con el futuro sin prestar atención al presente.

  • Crab Apple - La flor limpiadora. Odia su apariencia.

  • Elm - Abrumado por la responsabilidad.

  • Gentian - Desánimo y abatimiento tras un contratiempo.

  • Gorse - Desesperanza y derrotismo.

  • Heather - Egocentrismo y preocupación por si mismo.

  • Holly - Odio, envidia y celos.

  • Honeysuckle - Vivir en el pasado.

  • Hornbeam - Cansancio ante el pensamiento de hacer algo.

  • Impatiens - Impaciencia.

  • Larch - Falta de confianza.

  • Mimulus - Miedo de cosas conocidas.

  • Mustard - Profunda tristeza sin razón.

  • Oak - Personas incansables que superan el punto de agotamiento.

  • Olive - Agotamiento tras un esfuerzo físico o mental.

  • Pine - Culpa

  • Red Chestnut - Excesiva preocupación por los seres queridos.

  • Rock Rose - Terror y miedo extremo.

  • Rock Water - Abnegación, rigidez y auto-represión.

  • Scleranthus - Incapacidad de elegir entre alternativas.

  • Star of Bethlehem - Shock, conmoción.

  • Sweet Chestnut - Angustia mental extrema cuando todo se ha intentado y no hay esperanza.

  • Vervain - Exceso de entusiasmo.

  • Vine - Dominante e inflexible.

  • Walnut - Protección al cambio e influencias no deseadas.

  • Water Violet - Personas reservadas y dignas.

  • White Chestnut - Pensamientos no deseados y argumentos mentales.

  • Wild Oat - Incertidumbre sobre la propia dirección en la vida.

  • Wild Rose - Deriva, resignación y apatía.

  • Willow - Autocompasión y resentimiento.

El creador de estas flores fue el Dr. Edward Bach, quien desarrolló la "Terapia de las Emociones". A partir del estudio de la naturaleza, Bach estudió cómo la personalidad y el estado de ánimo eran fundamentales en el proceso de curación. Las personas con actitudes positivas y alegres se curaban antes que las que tenían algún rasgo depresivo o negativo. Su teoría era que “las enfermedades físicas tienen un origen emocional, si los conflictos emocionales subsisten por mucho tiempo, se traducen en enfermedad, apareciendo en el cuerpo”. 

¿Quiénes pueden tomar las Flores de Bach?

Las flores las puede tomar todo el mundo. Desde bebés hasta ancianos y mujeres embarazadas, ya que no tienen efectos secundarios. Son compatibles con cualquier medicamento que se esté tomando, y no sustituyen a ningún tratamiento. Son ayudantes en el proceso de sanación y, en varios casos, pueden reemplazar a los medicamentos tradicionales.
 

¡Ojo! Hay que saber diferenciar entre una situación de emergencia, que requiere de medicamentos farmacológicos, de un estado anímico negativo o un rasgo de nuestra personalidad que no nos gusta o que nos impide hacer una vida normal. Para este segundo caso, se recomiendan Las Flores de Bach. 

El remedio natural es entregado en frascos 60 ml y se consume de a pocas gotas, entre 2 y 3 veces por día.