¿Qué es la escoliosis y cómo detectarla?

Por Dr. Pablo Rizzi

Es muy frecuente la consulta de madres que concurren con sus hijos con diagnóstico de escoliosis. A partir de ese diagnóstico, comienzan a hacerse un sinfín de preguntas y surgen muchos temores, que en la enorme mayoría de los casos son infundados y no tienen ningún sentido.Para evitar estos miedos, daremos pautas básicas para el conocimiento de la enfermedad más común que afecta a la columna: escoliosis  

La columna vertebral tiene 5 sectores o segmentos:

  1. Cervical formado por 7 vértebras.

  2. Dorsal o torácico formado por 12 vértebras (aquí es donde se hallan las costillas).

  3. Lumbar formado por 5 vértebras.

  4. Sacro formado por 5 vértebras.

  5. Coxis con 5 vértebras.

La escoliosis asienta preferentemente en la columna dorsal o lumbar. 

 La columna vertebral vista de perfil tiene cuatro curvas: cifosis dorsal, lordosis lumbar y lordosis cervical y curva sacra (ver foto). Una columna normal es aquella que vista de frente debe ser recta o tener una desviación muy leve de hasta 10º. Si la desviación es mayor a 10, estaríamos en presencia de una escoliosis:

  • Entre 10 y 25°: Escoliosis leve

  • Entre 25 y 40°: Escoliosis moderada

  • Por encima de 40°: Escoliosis grave

 

 

 

 

 

 

Escoliosis idiopática

Hay muchos tipos de escoliosis pero la más común es la que conocemos como Idiopática, que quiere decir ¨de causa desconocida¨. Es decir, aún hoy no sabemos por qué se produce la  desviación de la columna.

La escoliosis idiopática es una enfermedad que aparece mayormente en las niñas (pero no es exclusiva del sexo femenino) en la etapa prepuberal y se desarrolla en los últimos años de crecimiento. Hasta los 20º suele pasar desapercibida porque no altera la imagen física de la persona y no causa dolor.

Cuanto más temprano aparezca, mayor será el grado de desviación y gravedad. Durante el crecimiento del niño, la desviación puede avanzar rápidamente y una columna que era normal hasta los 10 años de vida puede llegar a 60º de desviación en solo 3 años. Aquellos pacientes que comienzan más precozmente pueden llegar a desviaciones cercanas a los 90º grados o más de deformidad. A la inversa, cuanto más tarde aparezca, más leve será la deformidad.

NO ES CIERTO que la escoliosis se detenga al final del crecimiento. Algunas escoliosis continúan avanzando lentamente en la juventud (uno a dos grados por año) o en la etapa de madurez y ancianidad

SÍ ES CIERTO que a partir de ese punto no va a evolucionar ni avanzar tan rápido como lo hace en etapa de crecimiento.

¿Qué debemos hacer frente a un chico con escoliosis?

1. Evaluarlo clínicamente. Observar su cintura, la giba (joroba) y el nivel de hombros. Ver el aspecto general y si su tórax está alineado con su pelvis o esta desplazado hacia algún costado. Lo haremos inclinarse hacia adelante para observar mejor la giba y el relieve de su columna en la espalda. Evaluaremos además su estatura, la estatura de los padres y el grado de desarrollo y maduración sexual para determinar el potencial de crecimiento.

 

 

 

2. Ante la sospecha o evidencia clínica de escoliosis le pediremos un estudio radiográfico. El estudio por excelencia es un espinograma que no es más que una radiografía de toda la columna tomada con el paciente en posición de pie.

3. En el espinograma, mediremos el ángulo de Cobb (es decir, la desviación de la columna) y estableceremos la gravedad de la escoliosis.

4. Indicaremos el tratamiento adecuado en función de todo lo observado.

  • Hasta los 20/25º solo observaremos la evolución y seguiremos clínica y radiológicamente al niño o adolescente.

  • Por arriba de 20/25º indicaremos un corset siempre y cuando estemos frente a un niño con potencial de crecimiento.

  • Por arriba de los 40/45º se considerará el tratamiento quirúrgico.